Educación Inclusiva

La educación inclusiva tiene como valor fundamental el respeto y aceptación de la diversidad de estudiantes que forman parte de la
comunidad educativa, bajo esta premisa, lo diverso deja de tener una
connotación negativa asociado a lo raro, a lo patológico a lo que se sale
de la “norma” y pasa a ser reconocido como parte de la naturaleza.
La diversidad no involucra únicamente grupos étnicos o pertenecientes a diferentes culturas; el concepto de diversidad reconoce a todos los seres humanos como únicos e irrepetibles y otorga el derecho a ser
aceptados en la sociedad independientemente de las características personales, económicas, sociales, de religión, sexo entre otras.
En el ámbito educativo el concepto de diversidad nos remite al
hecho de que todos los estudiantes tienen necesidades educativas propias y específicas para poder acceder a las experiencias de aprendizaje
como consecuencia de su origen social y cultural y sus características
personales en cuanto a capacidades, motivaciones, intereses, estilos
y ritmos de aprendizaje. Esto significa que todos los estudiantes y no
solo algunos son diferentes, aunque las necesidades educativas de ciertos alumnos puedan requerir mayores apoyos y recursos diferenciados
(UNESCO, 2010: 36).
El Plan Nacional del Buen Vivir reconoce a la diversidad como un valor de la sociedad, y el derecho de los grupos de atención prioritaria al acceso, permanencia y participación en la educación. Se requiere brindar protección especial a niñas, niños, adolescentes y jóvenes, en especial para los que se encuentran en condiciones de discapacidad, enfermedad crónica o degenerativa, abandono y mendicidad, en convivencia con madres y padres privados de la libertad, y adolescentes en conflicto con la ley o en rehabilitación por adicciones. Sin embargo, se requiere para ello de docentes preparados para atender las necesidades de estas poblaciones y sus familias, de esta manera se elimine toda forma de discriminación en todos los niveles y modalidades educativas (Plan del Buen Vivir, 2013).

El Plan Nacional del Buen Vivir reconoce a la diversidad como un valor de la sociedad, y el derecho de los grupos de atención prioritaria al acceso, permanencia y participación en la educación. Se requiere brindar protección especial a niñas, niños, adolescentes y jóvenes, en especial para los que se encuentran en condiciones de discapacidad, enfermedad crónica o degenerativa, abandono y mendicidad, en convivencia con madres y padres privados de la libertad, y adolescentes en conflicto con la ley o en rehabilitación por adicciones. Sin embargo, se requiere para ello de docentes preparados para atender las necesidades de estas poblaciones y sus familias, de esta manera se elimine toda forma de discriminación en todos los niveles y modalidades educativas (Plan del Buen Vivir, 2013).
Gracias por la información...me sirvió de mucho
ResponderEliminarExcelente información, gracias ��
ResponderEliminarGracias por la ayuda
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